Por: Juan Emilio Hernández (Testimonio tomado de su perfil personal en Facebook)

Estimados colegas, permítanme compatir con ustedes un caso que como hombres de ciencias sabemos que solo puede verse así. Pero merece ser compartido porque también habla del futuro de nuestros candidatos vacunales. CUENTO: En mi casa somos cuatro personas, mi hija, el esposo y mi mujer.

El contagio con COVID-19 inició con mi hija y su esposo y cuando se aisló por contacto a la mujer y a mí, ella dio positivo. Yo ni en el primero, ni en el segundo dio positivo. LO INTERESANTE que yo formaba parte de un grupo de intervención de acá de la provincia de Sancti Spíritus que ya teníamos aplicada dos dosis de Abdala (son 3).

Casi fue un desafío natural (de los 4 el único que no enfermó), y se puede inferir, viéndolo como un caso, que los niveles de anticuerpos pueden haber influido, yo me lo creo porque como científico confío en los colegas implicados en este desafío de los proyectos vacunales cubano.

OJO, ello no quiere decir que se resquebrajen las medidas indicadas pero vale la pena poner el brazo para la vacunación.

«Por eso yo me vacuno»

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