Tomado de Juventud Rebelde. Por Lisandra Gómez Guerra

Bastó una sugerencia, apenas el inicio de un diálogo entre quienes le dan vida al proyecto Ebenezer y quienes tensan las riendas de la Facultad de Ciencias Técnicas y Económicas de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí (UNISS), para aceptar el reto de salir fuera de los perímetros de la casa de altos estudios a esparcir alegrías.

«Acudimos al llamado y aquí estamos. Pero no quisimos que solo estuvieran nuestros estudiantes, sino que convocamos a las empresas del territorio que tienen vínculos de trabajo estables con nosotros. Después de la primera actividad sentimos que la idea ha calado porque ya son varias las que nos han pedido sumarse», cuenta Carlos Lázaro Jiménez Puerto, decano de la referida facultad. 

Y no resulta difícil porque Acualina y Jeringuilla, dos simpáticos personajes que se apropian de la técnica del clown para robar la atención de los públicos, enamoran hasta las más hieráticas personalidades. Ellos son los protagonistas de los encuentros que, entre canciones, juegos de participación y mensajes de bien público forman valores humanos.

«Ebenezer promociona mucho la obra martiana, sobre todo los textos de La Edad de Oro. Quizá las personas no imaginen que si se hace una adecuada promoción logramos atrapar la atención y los públicos, que no son solo niños y niñas, van a las páginas de los textos que compartimos. Hemos trabajado mucho con los títulos del escritor espirituano Abel Hernández Muñoz, defensor, como nosotros, del cuidado del medio ambiente», aclara Mailee Rodríguez Estévez, quien le da vida a una pequeña llena de colores y fantasías. 

Arte colorido

Precisamente, la raíz de ese proyecto que desde hace unos meses tiene cobija en la sala de extensión de la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, de Sancti Spíritus, también se encuentra en la principal institución de la provincia perteneciente a la Educación Superior. Rodríguez Estévez estudiaba la Licenciatura en Comunicación social cuando descubrió en una actividad de su práctica laboral la magia al dialogar con los públicos.

«Eso fue en la zona de La Rotonda, de la urbe del Yayabo. Luego llegamos a la institución educativa Mártires del Granma. Lo experimentado en ambos momentos fue esencial para apostar por crear el personaje, y desde las manifestaciones artísticas, de una forma diferente, dejar mensajes que contribuyan a que nuestros públicos sean mejores seres humanos».

Luego se le unió el joven de 22 años Víctor Manuel Ruiz Valdivia, su partner, incluso más allá de las ocurrencias de los personajes, se atrevieron a hacer realidad un sueño en común: «El mensaje que nosotros transmitimos no solo es de alegría, de música, sino también de unión en tiempos difíciles, de descubrir la literatura y sus maravillosas enseñanzas».

Antes de laborar ambos en la Biblioteca Provincial de Sancti Spíritus, ya Acualina y Jeringuilla se habían robado más de una ovación. 

«Hemos estado en varias localidades cercanas al centro de la urbe espirituana, así como en escuelas, hogares de ancianos y en el de menores sin amparo familiar. Lo mejor siempre resulta cuando nos devuelven las sonrisas sinceras», alega Rodríguez Estévez mientras los ojos se humedecen.

Junto a ese premio, hace muy pocas horas, el impacto de Ebenezer traspasó los perímetros de la institución cultural, donde se resguarda la mayor colección de libros en esta tierra y los lugares hasta donde han tocado los corazones: mereció uno de los premios del 28vo. Seminario Taller de Promoción de la Lectura.

«Aunque no somos profesionales del teatro, cuidamos mucho la entonación, respetamos las pausas según los signos de puntuación. Nos lo exigimos por respeto al arte y por quienes nos disfrutan. Somos un equipo realmente», acota el joven quien también incursiona en el grupo dramático Hugo Hernández, de Radio Sancti Spíritus.

 

 

 
Universidad espirituana regala sonrisas