En el centro de Cuba se erige una ciudad de opulento patrimonio arquitectónico y cultural, que a sus 511 años de fundada, sigue siendo la ciudad de los murales, la casa grande del festival de tríos y la sede de los encuentros de escritores para niños y jóvenes; una ciudad monumento con calles estrechas y empedradas que muestran la huella de la colonización española y que la distinguen tres construcciones que más que obras de la arquitectura, son símbolos de la espirituanidad: la Iglesia Parroquial Mayor o Templo del Espíritu Santo, el puente sobre el río Yayabo y el Teatro Principal.

Es una ciudad que ha sido motivo de inspiración para la creación artística, a la que le han rendido culto poetas, trovadores, músicos y pintores; la que para los jóvenes de la Universidad de Sancti Spíritus «José Martí Pérez», quienes en disímiles ocasiones han tomado por asalto sus calles y el boullevard, es la madre nutricia de su quehacer social y comunitario, colmándola, con sus actividades, de belleza, sentimiento e identidad.

 

Celebremos el aniversario fundacional con el empeño de continuar siendo expresión de una ciudad colonial que conserva lo mejor de sí para quienes viven en ella y para quienes la visiten, la que junto al pueblo espirituano ha demostrado su capacidad para resistir el paso del tiempo.

Gloria a ti, Sancti Spíritus