Este trabajo se publicó en la Intranet de la UNISS el 2 de diciembre de 2016, después del paso de las honras fúnebres del Comandante en Jefe el día primero por Sancti Spíritus.

Autora: Liliam Marisel Quiñones Colomé.

Fotos: Ibraim Salgado y Jorge Martinó

Diciembre se espera siempre con el regocijo de celebraciones que han marcado la historia de nuestro país como la llegada victoriosa del Granma el día 2, que trajo en su seno al Líder rodeado de seguidores convencidos en el triunfo, que cristalizaría algo más de dos años después, y que desde entonces es el Día de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

En diciembre, los educadores y el pueblo todo, festejan desde hace 55 años, la conquista contra la ignorancia, la incultura y el analfabetismo; se incendian las mentes con la sabiduría alcanzada, nos envidia el mundo por haber derrotado al analfabetismo y nos agradecen el altruismo, que aprendimos con Fidel, para enseñar a leer y escribir en cualquier confín de este planeta.

Diciembre se viste de gloria en Sancti Spíritus al paso del Ejército Rebelde que libera ciudades y pueblos de la afrenta del capitalismo; y junta, desde 1959, no solo el recuerdo de los combates, de la caída de los cuarteles de la tiranía, de la victoria de Camilo en Yaguajay, del ingenioso “Dragón 1”, de la huida del tirano, sino la llegada de un enero luminoso que supo enlazarse con los días previos para dar unas felicidades diferentes al Año Nuevo y abrazar a los barbudos en su paso con la Caravana de la Libertad.

Este es otro diciembre. Ha llegado triste y nublado en una madrugada que no vaticina la salida temprana el Sol. Lloviznas a intervalos preceden y acompañan a un cortejo fúnebre que nunca imaginamos posible, y hoy es real. Tan real como el mar de pueblo que le acompaña desde que otra caravana, en viaje a la semilla, lo trae desde La Habana, para escuchar otra vez su voz y sentir su cálida y eterna presencia, en su regreso a Santiago de Cuba para estar al amparo de su maestro y consejero: José Martí.

El de hoy, es un diciembre sobrio, marcado por el silencio cómplice que ha hecho enmudecer cada rincón espirituano para dejarnos escuchar solo el trino de las aves como sinfonía que la naturaleza le regala al Soldado de las ideas.

«Los agradecidos te acompañan», dice la letra de la canción que en cuatro días ha recorrido el universo para dignificarte más; no solo ahora, sino siempre, porque si cada diciembre nos ha permitido festejar las conquistas que llegaron contigo, a partir de este diciembre el compromiso de continuar tu obra ha quedado, de manera expresa, en los millones de cubanos que aclaman, dicen y repiten por convicción: ¡YO SOY FIDEL!

 

Un diciembre para el Soldado de las ideas

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